terça-feira, 15 de setembro de 2009

Presente, pasado y futuro por Natalia Sanmartin Gil


Do blogue: Nuestra Cultura, da minha amiga Natalia Sanmartin Gil.

Sin lugar a dudas, vivimos más pendientes del pasado y del futuro que del momento actual.

El pasado representa nuestra propia historia, lo que nos fue trayendo hasta este instante. Podemos decir que cada paso que dimos, cada decisión que tomamos, nos construyó como somos ahora.

Las elecciones que hicimos se cristalizan en nuestro presente. Como es imposible volver a decidir bajo las mismas circunstancias, no tiene mucho sentido quedarse ligado a ellas.

El futuro son los proyectos, las metas, lo que será. Depende de lo que elijamos ahora. Hay infinitos futuros posibles, ninguno de ellos está cien por ciento asegurado ni es inamovible.

La confluencia entre el pasado y el futuro es el instante presente. Es bastante habitual que descartemos la vivencia actual por estar pendientes de lo que pasó o de las consecuencias posibles de nuestras acciones (lo que va a pasar).

La práctica del Método DeRose trabaja con técnicas que expanden la conciencia. Y una de las formas en que puede vivenciarse esa expansión es viviendo más conectado con el ahora.

Para comenzar un trabajo en ese sentido, te invito a practicar el siguiente respiratorio:

Tamas pránáyáma (respiración imperceptible): a través de esta manera específica de respirar vamos a aquietarnos bastante, percibiendo cada estímulo por sutil que sea y estando en forma activa más presentes en el instante actual.

a) Inspirar tan lentamente que no se consiga percibir el menor movimiento respiratorio.
b) Retener el aire por unos segundos.
c) Exhalar tan lentamente que sea imperceptible.

Realícelo por cinco minutos, manteniendo esta dinámica y evitando hacer inspiraciones o exhalaciones más rápidas.

Al cabo de unos instantes, sentirá cómo al disminuir la velocidad de la respiración disminuye la ansiedad y se empiezan a identificar sensaciones específicas, como el sonido del aire al rozar las fosas nasales y los latidos del corazón, que disminuyen también su frecuencia.

En seguida parece expandirse la percepción temporal. Al finalizar los cinco minutos, es probable que parezca haber respirado así por bastante tiempo más.

Experimentá este pránáyáma al menos una vez por día, y disponete a vivir más en el presente, menos atado al pasado y ocupándote en la medida justa por lo que vendrá.

4 comentários:

Isabel disse...

Super interessante!
E é bom quando conseguimos viver plenamente o presente. Parece que se expande a nossa percepção de cada momento, como se se tornasse tridimensional o que antes era bi.
Beijinhos :)

Thiago Duarte disse...

Olá, Isabel.

E com essa consciência nossa liberdade e nossas possibilidades aumentam exponencialmente!

Natalia disse...

Oi, Thiago! Beijos e muito obrigada! ;)

Thiago Duarte disse...

Nat linda! Eu que agradeço. Amei ter um texto teu para postar aqui. Beijo enorme!